el eneatipo nueve: el callado, estable y poco dado al cambio...

Hoy me ha llamado la atención este tipo de personalidad...Sabemos que hay un tipo de persona muy estable totalmente adaptables (hiper tragaderas) que físicamente dan la impresión de lentas sólidas o pasotas sin opiniones determinantes (sin sangre aparentemente), calladas, que no participan en el dialogo y sin embargo siempre dadas a estar en grupos. Muy sensibles a la violencia y siempre esquivas al conflicto ( tendentes en algunos casos al posponer) 
Increíblemente padecen en su interior una violencia psicológica extrema. 
Los dos aspectos psicológicos que contribuyen a la realidad: la mente y la vitalidad, no están equilibrados o en sintonía en esta humanidad (desviada inicialmente hacia la utilidad o mente), y es por esto que la humanidad esta sometida a una fuente enorme de fricción que no es sino el sufrimiento. 
Por su posición simétrica el 9 "percive y vive" esa fricción interna más claramente que nadie como el resultado de dos fuerzas similares, atrapado entre dos placas tectónicas que lo dejan aplastado e inmovilizado. Los  9 (y esta humanidad) sufren una violencia inmensa e invisible, una violencia interior entre los dos elementos constituyentes que no están en ellos armonizados y esta es la naturaleza de su visceralidad: una visceralidad invisible. Estamos hablando de una "pereza simétrica" entre el confort del no hacer y la conveniencia del hacer (la tensión entre ser y mente) y es precisamente esa simetría la que lo mantiene inmovil justo en el punto de friccion. 
Me he fijado hoy en estas personas porque son ellos quienes más que nadie pueden percibir la hipótesis sobre la que estoy trabajando que hay dos fuerzas homólogas y opuestas la mente y la vida (son sólo dos nombres) y que ambas fuerzas se conjugan en una tercera: la manifestacion (accion). 
Y por todo esto ellos más que nadie son sois somos reflejo y síntesis de esta humanidad. 
Pero esta humanidad tiene recorrido. El 9 puede experimentar con claridad cual es la diferencia entre la aceptación y la pereza, esas dos cosas que para el mundo exterior son tan extremadamente parecidas (hasta indistinguibles) y que representa la octava que separa al humanoide del superhombre. Y la diferencia esta en la dinámica: mientras que la pereza es rígida la aceptación es ultra flexible. 
Me comenta un 9: "La aceptacion puede ser una excusa para no salir de la zona conocida y paralizante que ofrece el apego al pasado..." 
Retomemos la similitud y diferencia entre pereza y aceptacion (aunque quizás esta palabra no sea la más sugerente), que en el fondo representa la relación entre el pecado-error y la virtud que encierra:
Meto en la pereza  a la rígidez o parálisis y por aceptación me refiero a la capacidad de (estar prestó a) renunciar a la conveniencia de lo conocido cuando las circunstancias así lo sugieren:  La aceptación es vital, sin vitalidad se torna resignación (una forma de lo que llamo pereza). 
Hay un dicho en mi tierra: "te agarras a un clavo ardiendo", en este sentido la aceptación que aquí propongo sería: estar abierto a apreciar el clavo tal como este sin importar las consecuencias de soltarse no sabiendo dónde vas a caer. 
Que es la paz sino aceptar lo que es?, desde luego a otra escala nunca podrás escapar de esta realidad y en ella estamos atrapados y de alguna forma parados. 
Es por esto que el núcleo de la aceptación y la pereza, de la paz y la violencia es el mismo separados verticalmente una octava. 

Volviendo al 9 y a ese carácter representativo, puedo aventurarme a decir que la solución del 9 es la solución de esta humanidad: La humanidad entera se, decantó por la mentalización (es rígida). El 9 presenta un tirante evolutivo hacia el 3 (la súper flexibilidad vital) 
La salida del 9 es la ultra flexibilidad que le daria un eventual refuerzo del contacto interior como fuente vital. Para el seria como estar enamorado (del si profundo e inmutable) y empezar a hacer locuras guiados por ese enamoramiento...


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