la unidad, la individualidad

El otro dia hablamos de la palabra unidad y la paradoja que encierra:
  Por un lado la Unidad  evoca la  conexion hacia la totalidad (el todo es uno y unico). 
   Por otro lado la unidad es lo que usamos para contar: la referencia de cómputo en la multitud: 1,2,3,... unidades.
Paradojico... 

Deciamos que tan sagrada es la unidad como la individualidad y que paradojicamente  son aspectos distintos de la misma cosa.  
Conseguir la integridad es conseguir ambas.

Hemos comentado en este blog muy repetidamente que tenemos dos partes: la vital y la mental:
La vida ( la parte vital, cardiaca o izquierda) es una. Homólogamente, a la par la parte mental, (la fría percepcion derecha) discierne, divide. 
Ambas partes son simultáneas estan unidas y sin embargo son distintas y complementarias. (Siendo en si  uno y dos). 

Pero vamos a lo práctico (o al menos acercarnos...) 

A escala personal y mirando hacia fuera uno debe replantearse qué es el egoismo, con la perspectiva de que la individualidad es sagrada: "Soy uno, soy la sociedad, soy todo": es tan cierto como incomprensible. Tan incomprensible como que "Este" es lo único que tengo, y sin embargo en el conjunto infinito de lo que hay, fue y será es nada. 

Atendiendo a la individualidad y al conjunto, no sin dificultad, se llega a que el verdadero abuso (egoísmo malo) esta en la falta de respeto a la voluntad ajena, en exigir a los demas la renuncia a su autenticidad. 
Pero cómo unirme a los demas si los dejó ir? O más aun: si los abandono...? 

Lo que no podemos ver y parece increíble es que la unidad ... ya es. 
Increíblemente luchar por ella (por la unidad) es luchar por la exclusión: es generar una ola que se nos echará encima. 

Cuando eres sindicalista y trabajas contra los empresarios, eres politico y trabajas contra otros grupos, eres naciónalista y enfrentas gentes ... cuando incrementas tu identidad increíblemente te desconectas un poco, te separas provisionalmente, olvidas lo que eres... te engañas. Pero no te preocupes porque estas creando una ola que inevitablemente romperá en un estruendoso y violento reencuentro. 

La paradoja de la unidad y la multitud es inagotable. A mi escala, esta vez mirando hacia dentro me encuentro de nuevo en la unidad que pretendo ser con la multiplicidad... eso que en su conjunto algunos llaman Ego. 

El Ego es el fraccionamiento Interno, la incontable cantidad de personajes, algo que suena a chino a aquel que nunca se auto-observo. 
Increiblemente esa division tan real y detestable para tantos comprometidos en el desarrollo de su propia integridad, participa de esta paradoja. 
A estos, que pretenden luchar contra el ego, puede escandalizarle el escuchar que tan sagrado es el ser (la unidad) como el ego (la multiplicidad).
Y aquí podemos recuperar las reflexiones anteriores: la unidad ya es. Es un autoengaño el pretender excluir en nombre de la unidad o dicho más castizamente es estupidez. 
No obstante nada se pierde. 

El exterior y el interior son distintos, increíblemente son tambien lo mismo: conseguir la unidad (o hablando con propiedad: "reconocer la unidad")  con  los demás es reconocer la unidad en mi interior. 
Esto es tremendo y lo cambia todo: porque yo no alcanzo a pacificar Ucrania, y sin embargo todo mi interior esta a mi alcance. 

No hay que cambiar el mundo, tengo que cambiar yo. Y aún mas: no tengo que cambiarme solo amorosamente reconocerme.





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